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Ingeniero Agrónomo por la UNA. Mestre em Agronomía, área de Concentración Suelos y Nutrición de Plantas por la USP. Profesor Titular de las Asignaturas Planificación del Uso de la Tierra y Suelos Forestales y Encargado de Cátedra de la Asignatura Edafología de la FCA - UNA.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La cuenca hidrográfica como unidad básica de planificación


Cualquier semejanza con una cuenca hidrográfica
no es pura casualidad. Al parecer la naturaleza ha
estudiado mucho más de lo que el hombre ha podido
imaginarse y estudiarla. Las nervaduras de las hojas

 tienen una gran semejanza con los cursos de agua que 
se  observan en una cuenca hidrográfica, además de
cumplir funciones semejantes: Transportar líquido
hacia un colector principal.



La cuenca hidrográfica es un área natural en la cual el agua se desaloja a través de un sinnúmero de corrientes, cuyos caudales son recogidos por un colector común, que sirve de eje de la zona (Henao, 2003). 

Los límites de la cuenca están bien definidos por los divorcios de agua relacionados a la topografía del lugar e identificables con cierta facilidad utilizando las curvas de nivel de las cartas nacionales o también conocidas como cartas planialtimétricas, así como con las curvas de nivel de las ortofotocartas.

Como definido por Henao, 2003, las cuencas hidrográficas son unidades, espacios o escenarios de la tierra que deben ser utilizadas para un buen manejo del suelo, de la vegetación, de la fauna, del agua y del aire, entre otros recursos que también se benefician con el manejo apropiado, inclusive el hombre.
Entonces, en la planificación del uso de la tierra, las cuencas hidrográficas juegan un papel preponderante, pues en ella se tienen todos los componentes necesarios para la proponer soluciones a los problemas identificados.
Los componentes de una cuenca que deben ser tenidos en cuenta en la planificación son los factores físicos (relieve, topografía, hidrología, hidrografía,  geología, geomorfología, clima), los factores biológicos (suelo, vegetación, fauna), los factores humanos o socioeconómicos (población, origen, permanencia, incremento poblacional, mortalidad, educación, ocupación, vivienda, comportamiento social y liderazgo, necesidades, infraestructura, tenencia de la tierra, uso de las tierras y todos los aspectos de tipo social, cultural y económico de la comunidad) y los factores ambientales.
Con todo esto se podría hablar de realizar la caracterización ambiental de la cuenca, que debe incluir la localización geográfica, el clima, geomorfología y suelos, los elementos de la infraestructura (red vial y puentes, red hidrográfica, servicios de electricidad y telefonía, servicios de salud, servicios de educación, comercios, proyectos agropecuarios y otros servicios), la caracterización del uso actual de la tierra (uso agropecuario, bosques, campo alto, campo bajo inundable e inundado), el diagnóstico de la capacidad de uso de la tierra con las prácticas de manejo recomendadas, el ordenamiento del territorio y otros sistemas de clasificación de tierras que sean necesarios para el fin que se desea dar a las mismas.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Plan de aprovechamiento de la tierra

Fotografía del autor. Ruta que une Paraguarí con Villarrica, donde se observa la apertura de canales de drenaje para la implantación de cultivos de caña de azúcar para la industria azucarera y de alcohol.
De acuerdo a la FAO (1994) el  PLAN DE APROVECHAMIENTO DE LA TIERRA debe contener Informe con mapas, describiendo los cambios propuestos. El informe, a su vez debe contener un resumen analítico o ejecutivo; las tareas a ser realizadas por cada miembro del equipo, las autoridades y los usuarios de las tierras; el diagnóstico de los problemas de aprovechamiento de la tierra y de la aptitud de las mismas; las modalidades de gestión del uso de la tierra; la evaluación de las alternativas; los cambios recomendados; el plan de uso; la manera de ejecutar el plan; los procedimientos para el seguimiento y revisión del plan; y la información complementaria (anexos).
Fotografía del autor. Campo con pastura natural en el distrito de Escobar, Departamento de Paraguarí, con aptitud para la producción pecuaria.

En todas las explotaciones agrarias se debe tener en cuenta la capacidad de uso de las tierras y preparar los planes de uso y manejo, de acuerdo con las leyes vigentes. La FAO incluye en sus directrices para la planificación del aprovechamiento de la tierra todos los parámetros para la preparación y redacción de un buen plan del uso de la tierra, cuestión que es solicitada por las instancias encargadas de aplicar la reglamentación en el país.


Los usuarios de las tierras en el Paraguay deben incluir en sus costos operativos la planificación, de manera a tener objetivos a perseguir, realizar el plan y dar seguimiento y revisar el mismo, de manera a adaptar a las condiciones cambiantes de los escenarios que se presentan.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Planificación como proceso reiterativo

Imágenes bajadas de Internet. Se muestra los problemas del uso inadecuado de la tierra, con los consecuentes problemas de salinidad (imagen de arriba) y de deposición de sedimentos (imágenes de abajo).


La planificación debe ser continua, pues en la medida que se avanza en la realización y seguimiento del plan, se encuentran nuevos desafíos e inconvenientes, para los que el planificador debe volver a plantear soluciones. En este caso, generalmente, se deben repetir las primeras fases de la planificación  de acuerdo a la experiencia. Se pueden llegar a formular varias veces las propuestas y repetir los pasos del proceso de planificación, antes de hacer una elección firme y ejecutar el plan. De esta forma la tarea del planificador no acaba nunca, por lo que la naturaleza circular o reiterativa de la planificación es evidenciada de esta manera (FAO, 1994).
De la misma manera que en la actividad de  enseñanza - aprendizaje, a pesar de haber planificado enteramente las actividades en las primeras jornadas de encuentro entre el cuerpo docente y estudiantes, se presentan imprevistos que hacen que los participantes de un curso realicen modificaciones en lo inicialmente planificado. Así, en la vida profesional también se presentan estas situaciones que no son previsibles por el planificador, sin embargo se debe tener en cuenta que estos hechos no deben, de manera alguna, desviarse en demasía de los objetivos trazados al inicio del trabajo. Por ello, el seguimiento y la evaluación constantes deben ser actividades constantes de los planificadores y de la población que está aplicando el plan.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Fases de la Planificación

La imagen de la FAO (1994) muestra el esquema circular que se sigue en la Planificación del Uso de la Tierra y las diez fases de la misma. Sin embargo, se advierte que debe existir flexibilidad, de manera a poder atacar debidamente los problemas que se observan en el campo y actuar en consecuencia, con la rapidez suficiente para resolverlos. La planificación pasa por las fases del establecimiento de las metas y determinar las tareas, la organización del trabajo, el análisis de los problemas, la identificación de las oportunidades de cambio, la evaluación de la aptitud de la tierra, la evaluación de las oportunidades de cambio, la elección de la mejor opción, la preparación del plan de aprovechamiento de la tierra, la realización del plan y el seguimiento y la revisión del plan.


La figura de arriba indica los insumos, los objetivos y los resultados esperados en cada una de las fases de la planificación del uso de la tierra. En las fases 4 y 7 se realizan las consultas públicas con la población y los gestores de la política de planificación del uso de la tierra. Asimismo, el trabajo del equipo de planificación no termina con la preparación del plan, sino que la realización y el seguimiento es parte de este trabajo, conjuntamente con los otros actores y gestores del desarrollo del territorio.

martes, 1 de noviembre de 2011

Niveles de Planificación

Imágen de FAO (1994) indicando los niveles de planificación del Uso de la Tierra.

En la planificación se deben tener en cuenta los diversos niveles en que debe ser realizada, desde lo más general hasta lo más específico.

En Paraguay, la planificación del uso de la tierra debe estar orientada hacia los diversos niveles de ordenamiento político o de división política, aunque esta división no es la técnica y ambientalmente mejor realizada, pues no toma en cuenta los aspectos de división del territorio por cuencas o áreas ecológicas con límites definidos naturalmente. Con esta dificultad, de igual manera los gobiernos y la población deben encargarse de la planificación, gestión y administración  de sus territorios. Así, se puede hablar de una planificación a cinco niveles: Nacional, Regional, Departamental, Distrital y local.

A nivel Nacional, el encargado de dictar políticas de estado debiera ser la Asamblea Nacional Constituyente, incluyendo en el texto de la Constitución Nacional artículos que indiquen en forma general la orientación que se debe dar al uso de la tierra. Los gobiernos con sus planes y a través de la Secretaría Técnica de Planificación, dará a conocer sus intenciones en los cinco años de mandato o de poder, sin perder de vista los preceptos constitucionales. Asimismo, en el tema del uso de la tierra juegan un papel importante la Secretaría del Ambiente y el Instituto Forestal Nacional, así como las dependencias del Ministerio de Agricultura y Ganadería, el novel Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria y el Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra.

A nivel Regional, las políticas de gobierno deben estar orientadas a preservar los recursos en las dos regiones climáticamente bien definidas, la Región Oriental con sus cuencas hidrográficas y su clima subtropical y la Región Occidental con su clima semiárido y sus subregiones definidas como Bajo Chaco, Chaco Medio y Alto Chaco.

A nivel Departamental, las Gobernaciones y las Juntas Departamentales son las responsables de dictar las normativas para el mejor uso de la tierra, incluyendo en sus acciones parcelas o cuencas de demostración para el manejo sostenible de los recursos naturales.

A nivel Distrital, las Intendencias y las Juntas Municipales son los responsables de la planificación del territorio, pues pertenecen a la división política más pequeña que tiene autonomía de gobierno y pueden y deben planificar el uso de la tierra, a pesar que sus límites no están definidos por cuencas hidrográficas, sin embargo pueden dividir sus tierras atendiendo los límites naturales de las cuencas.

A nivel Local, se debe pensar en cuencas hidrográficas dentro de los distritos y elaborar los planes de aprovechamiento con actividades, responsables y colaboradores en forma específica.